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Presupuesto universitario 2027: el Gobierno defiende su gestión y acusa a los rectores de un ‘acuerdo de casta’

La discusión por el financiamiento universitario en Argentina volvió a escalar esta semana en el Congreso. A menos de siete días de la quinta Marcha Federal Universitaria, que concluyó con incidentes, la Cámara de Diputados retomó el debate del Presupuesto 2027 con la comparecencia del secretario de Educación, Carlos Torrendell. Su exposición estuvo marcada por la defensa de la gestión del Gobierno de Javier Milei, la negación de un recorte en el sector y un ataque directo a los rectores de las universidades públicas, a quienes acusó de tener un “acuerdo corporativo” y “de casta”.

El funcionario sostuvo que para el Ejecutivo la educación es un “pilar indispensable”, pero aclaró que “no se defiende con consignas vacías o más gasto público” sino con “datos”. Para respaldar su posición, mostró varias páginas de una presentación que los bloques opositores calificaron de “ofensiva” y “manipuladora”. Torrendell afirmó que el gasto en universidades representa el 38% del gasto total de la administración pública nacional en 2027, una cifra superior a la de años anteriores, y rechazó que exista un ajuste. Sin embargo, legisladores de la oposición señalaron que la presentación mezcla datos y omite información sobre la ejecución presupuestaria del corriente año.

El núcleo del conflicto se centró en la eficiencia del sistema universitario público. Torrendell criticó duramente los indicadores de egreso: “De cada 100 ingresantes, el 18,7% egresa en tiempo de la carrera contra el 48,8% en universidades privadas”, disparó. Además, cuestionó la autonomía universitaria al señalar que “ningún rector o decano duraría en el cargo con estos resultados pedagógicos y educativos” en otros países, incluso con ideologías distintas a la del Gobierno argentino. Sus declaraciones generaron un inmediato rechazo entre los diputados de Unión por la Patria, quienes aplaudieron sus dichos con ironía. “El aplauso sería lógico si los resultados previos no mostraran que el objetivo no se cumplió”, retrucó el secretario.

En su afán por justificar la política educativa, Torrendell apuntó contra la creación de nuevas universidades durante los gobiernos kirchneristas. “De las 62 universidades nacionales existentes, 26 fueron creadas entre 2003 y 2023. En dos décadas se crearon como en los casi cuatro siglos previos”, afirmó. También denunció un crecimiento desmedido de la planta docente: entre 2010 y 2024, los docentes pasaron de 151.000 a 216.000, un aumento del 43%. Asimismo, señaló que ocho universidades reciben más del doble del gasto por estudiante que el promedio, entre ellas las de Tierra del Fuego y la Patagonia, y sostuvo que “los contextos no pueden justificar tanta diferencia”.

La oposición no tardó en responder. La diputada Marina Salzman, de Unión por la Patria, calificó la exposición como “la justificación del ajuste” y agregó: “Es una pena enorme”. Por su parte, Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, advirtió que el presupuesto 2027 “parece estar por encima de la inflación pero no recupera el recorte de casi el 25% de 2026”. Además, denunció una clara subejecución en lo que va del año: “Ejecutaron el 32% del presupuesto”, afirmó. La bancada de Unión por la Patria presentó un proyecto para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, sancionada en 2024 pero aún no implementada en su totalidad.

El contexto de esta disputa se remonta a la conflictividad creciente entre el Gobierno y el sistema universitario. La quinta Marcha Federal Universitaria, realizada la semana pasada, reunió a decenas de miles de personas en todo el país y culminó con incidentes frente al Congreso. Los rectores y gremios docentes reclaman la actualización presupuestaria conforme a la ley y advierten que el desfinanciamiento pone en riesgo el funcionamiento de las casas de estudio. El Gobierno, en cambio, sostiene que el problema no es la falta de recursos sino la mala administración y la falta de transparencia en los resultados académicos.

El debate presupuestario en Diputados continuará en los próximos días con la presencia de otros funcionarios. La oposición anticipó que insistirá en la necesidad de garantizar los fondos para las universidades y rechazó las acusaciones de “casta” contra los rectores. Mientras tanto, el Ejecutivo busca imponer su “nuevo paradigma” basado en la eficiencia y la rendición de cuentas, en un año electoral donde la educación se perfila como uno de los ejes centrales de la confrontación política.

Las implicancias de esta disputa trascienden el ámbito educativo. Por un lado, el financiamiento universitario afecta directamente a más de dos millones de estudiantes y a la producción científica del país. La subejecución denunciada por la oposición, si se confirma, podría profundizar la crisis de infraestructura y salarios docentes. Por otro lado, la acusación de “acuerdo de casta” contra los rectores introduce un nuevo clivaje en el discurso oficial, que busca deslegitimar a las autoridades universitarias y trasladar la responsabilidad de los problemas del sistema a la dirigencia académica. Esta estrategia podría erosionar la autonomía universitaria, un principio constitucionalmente protegido, y generar mayor conflictividad en el mediano plazo.

En términos económicos, el presupuesto 2027 para el sector universitario aún no ha sido detallado en su totalidad. Según los datos expuestos por Torrendell, el gasto consolidado crecería en términos reales, pero la oposición sostiene que no alcanza a compensar la inflación acumulada y el recorte previo. La discusión por la Ley de Financiamiento Universitario, que establece un piso de inversión del 1% del PBI, sigue sin resolverse. El Gobierno argumenta que su aplicación pondría en riesgo el equilibrio fiscal, mientras que los rectores y sindicatos docentes advierten que sin esos fondos el sistema colapsará.

La conclusión del debate en Diputados no arrojó definiciones concretas. El secretario Torrendell defendió la política oficial y acusó a los rectores de formar parte de una “casta” que solo pide recursos sin comprometerse con cambios de fondo. La oposición, por su parte, calificó la exposición de “ofensiva” y exigió el cumplimiento de la ley. El futuro del presupuesto universitario se definirá en las próximas semanas, en un clima de alta polarización y con la educación como uno de los temas más sensibles de la agenda pública.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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