Espectáculos

Rocío Robles de ShowMatch a MasterChef Celebrity: su noviazgo con Adrián Suar y el motivo por el que no vio las tiras de Polka

Rocío Robles vuelve a la televisión de entretenimiento. A sus 33 años, la rosarina se suma al elenco de MasterChef Celebrity, el reality culinario que desde este lunes conducirá Wanda Nara en Telefe. Su incorporación genera ruido en la industria: es la pareja de Adrián Suar, gerente de programación de El Trece, el canal que compite directamente con la emisora que emitirá el programa.

Lejos de la polémica, Robles lo vive como una oportunidad para mostrarse tal cual es. «Tenía muchas ganas de hacer algo divertido», dice en diálogo con Clarín durante un alto en las grabaciones. «Hace tres años que estoy en ESPN y siento que esto te hace ver de una manera más genuina».

Su carrera empezó lejos de los estudios. Nacida en un barrio humilde de Rosario, llegó a Buenos Aires a los 19 años sin dinero ni para el colectivo. «Como la mayoría de las niñas de los 90 soñaba con ser modelo. Lamentablemente no había mucho para aspirar», recuerda. Un productor la vio haciendo promociones en el centro rosarino y le ofreció participar en La argentina más linda, la versión renovada de Súper M. Así comenzó todo.

El primer golpe de exposición llegó con ShowMatch. Pero no fue la experiencia que esperaba. «Me habían agarrado los productores como una especie de productora infiltrada y colaborábamos muchas veces generando polémica para que el bailarín tuviera previa», confiesa. «Cuando en realidad fuera de cámara nos llevábamos súper bien. Pero la gente que estaba en la casa pensaba que las peleas eran reales». Ese personaje no la representaba. «Siento que ésta es una oportunidad para que la gente me pueda conocer como soy».

Después vinieron otros caminos. Estudió periodismo deportivo, se formó como actriz en México y vivió varios años en el exterior. Regresó al país para trabajar en ESPN, donde hoy combina su rol en Buen día ESPN con las grabaciones del reality culinario. Una rutina intensa que alterna deporte y cocina.

El vínculo con Adrián Suar es un capítulo aparte. La relación instaló a Robles en el centro de la exposición mediática. Consultado sobre si sigue las tiras de Polka, la productora de Suar, fue tajante: no vio ninguna. «No las vi», responde sin vueltas. Su foco está en su propio camino.

La participación en MasterChef Celebrity la obliga a moverse entre canales. Telefe y El Trece son competidores directos en la batalla por el rating. Sin embargo, para Robles no hay contradicción: es una decisión profesional. El formato, producido por Endemol, ya tiene experiencia con figuras de otras señales.

El desafío no es menor. La cocina no es su terreno natural. Pero llega con la madurez de quien ya transitó pasarelas, teatro, deportes y realities. «Es la oportunidad de volver a la televisión de entretenimiento y mostrarme ante el público tal como soy», insiste.

El programa se estrena este lunes con Wanda Nara en la conducción. La expectativa es alta. Robles integra un elenco variado que mezcla figuras del espectáculo, el deporte y la farándula. Su presencia aporta un condimento especial: la novia de uno de los hombres más poderosos de la televisión argentina compitiendo en la vereda de enfrente.

La historia de Robles es la de una mujer que se hizo a sí misma. Desde Rosario sin recursos hasta los sets más importantes del país. Pasó por ShowMatch cuando era una adolescente, estudió, se fue, volvió. Hoy, a los 33, dice sentirse plena. «La mujer puede hacer de todo y ocupar un montón de roles importantes», celebra.

Su regreso a la TV abierta se da en un contexto de cambios en la industria. Los realities de cocina dominan la grilla y los canales apuestan a figuras transversales. Robles encaja en ese molde: periodista deportiva, modelo, actriz y ahora concursante. Una carta polifacética.

En paralelo, su relación con Suar sigue firme. La pareja mantiene un perfil bajo, aunque la exposición es inevitable. Ella lo sabe y lo lleva con naturalidad. «No vio ninguna de las tiras de Polka» es una frase que resume su postura: independencia profesional y personal.

El estreno de MasterChef Celebrity marcará un nuevo hito en su carrera. Será su primera incursión en un reality de cocina y su regreso a la pantalla de Telefe. Un paso más en un recorrido que empezó en las calles de Rosario y hoy la tiene en boca de todos.

La expectativa está puesta en su desempeño. ¿Podrá sorprender con sus dotes culinarios? ¿Cómo manejará la presión de la competencia? Lo cierto es que Robles ya demostró que sabe reinventarse. De modelo a periodista, de actriz a deportista, y ahora de concursante. Una carrera construida a pulmón.

El vínculo con Suar agrega un matiz de interés. Él, como gerente de programación de El Trece, enfrenta el desafío de competir contra el programa donde participa su pareja. Una situación inédita que habla de la madurez de ambos. La industria televisiva argentina no es ajena a estos cruces, pero pocas veces con una relación sentimental de por medio.

Robles se muestra enfocada en su trabajo. «Estoy muy contenta. Tenía muchas ganas de hacer algo divertido», repite. Y agrega: «Siento que esto te hace ver de una manera más genuina». Su objetivo es claro: mostrar su verdadera personalidad, dejar atrás los personajes que le tocó interpretar.

El público la conocerá en un rol diferente. Ya no será la bailarina polémica de ShowMatch ni la periodista deportiva de ESPN. Será Rocío Robles, la concursante que se anima a todo. Una mujer que a los 33 años sigue sumando desafíos.

La cocina espera. El lunes, Wanda Nara dará la bienvenida a los participantes. Entre ellos estará Robles, con su delantal y sus ganas. Detrás de cámaras, Suar seguirá de cerca la competencia desde su rol en El Trece. Una historia que mezcla televisión, amor y cocina. Un cóctel explosivo para la industria.

Rocío Robles no niega su pasado. Lo abraza. «Yo ya había estado en un reality ShowMatch que no se vendía como tal. Era más chica y en su momento no me quedé muy conforme con el rol que se me asignó», admite. Ahora tiene revancha. La oportunidad de mostrarse sin máscaras.

Su formación como actriz en México le dio herramientas. El periodismo deportivo le enseñó a comunicar. La experiencia en pasarelas le dio presencia. Todo confluye en esta nueva etapa. MasterChef Celebrity es el escenario perfecto para capitalizar todo eso.

La competencia será dura. Habrá figuras de peso, platos difíciles y un jurado exigente. Pero Robles ya superó desafíos más grandes. Sabe lo que es empezar de cero, lejos de casa, sin apoyo. Su historia es un ejemplo de superación.

En la entrevista, también se ríe de sus comienzos. «Mis compañeritos soñaban con ser futbolistas», recuerda. Ella soñaba con ser modelo. Lo logró. Y mucho más. Hoy es una de las caras más versátiles de la televisión argentina.

El noviazgo con Suar le sumó notoriedad. Pero ella prefiere que se hable de su trabajo. «No vi ninguna de las tiras de Polka», dice, marcando distancia. Su foco está en MasterChef, en ESPN, en su crecimiento profesional.

El lunes se verá el resultado. Las cámaras de Telefe la captarán en la cocina, con el delantal puesto, lista para cocinar. Del otro lado, El Trece seguirá con su programación. La competencia es feroz, pero Robles juega en ambos tableros. Una posición privilegiada.

La industria mira con atención. Su participación puede ser un golpe de efecto. O no. Lo cierto es que Rocío Robles vuelve al ruedo con la madurez de los 33 años y una historia de vida que la respalda. MasterChef Celebrity es su nueva apuesta. El público decidirá si le da el visto bueno.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *