El domingo 20 de septiembre de 2026, la televisión argentina vivió una jornada marcada por el final de Gran Hermano y la reaparición de sus seis finalistas en distintos programas. La temporada, que se extendió por casi siete meses, concluyó el miércoles con la consagración de Sol Abraham como campeona. Sin embargo, el canal Telefe continuó explotando la imagen de los ex participantes con apariciones en premios, entrevistas y un especial de Pasapalabra. El rating general del día mostró a Telefe como líder con 3.9 puntos de promedio, seguido por El Trece con 3.4, mientras que el resto de los canales quedó muy rezagado.
El dato más relevante fue el bajo rendimiento de audiencia de esta edición de Gran Hermano. Con un promedio que osciló entre 10 y 11 puntos a lo largo de su emisión, el reality quedó lejos de las marcas de temporadas anteriores, que solían superar los 20 puntos. La final del miércoles no logró revertir esa tendencia, y la estrategia de Telefe de mantener a los ex jugadores en pantalla no alcanzó para recuperar el liderazgo absoluto que supo tener el formato.
El domingo, las seis finalistas —Sol Abraham, Charlotte Caniggia, Julieta Zilli, Yipio, Luana y otra participante no identificada en el texto original— participaron en una emisión especial de Pasapalabra, el ciclo conducido por Iván de Pineda. El programa fue lo más visto del día con un promedio de 6.2 puntos, pero el nivel de respuestas de las concursantes fue calificado como «bastante pobre», al punto que, según el relato, pareció generar «vergüenza ajena» en el conductor. Además, se produjo un momento de tensión cuando Charlotte Caniggia expresó su descontento con el equipo que le había tocado (junto a Sol y Zilli) y pidió un cambio al aire para unirse a Yipio y Luana. «En doce años de programa nunca nos pasó esto», dijo De Pineda, entre asombrado y resignado.
Entre juego y juego, las finalistas se sentaron de a una en un sillón similar al de la casa de Gran Hermano, donde una voz les hablaba como si fuera la de «Gran Hermana», en un guiño producido por el equipo de Pasapalabra. Este segmento buscó recrear el confesionario del reality, pero no logró elevar la calidad del especial.
El resto de la programación dominical mostró una competencia ajustada. El Pasapalabra habitual, que se emite los domingos, se ubicó segundo con 5.1 puntos. El podio lo completó Cine Shampoo, de El Trece, que emitió la película Muerte en el Nilo y obtuvo 4.3 puntos, rompiendo así el dominio de Telefe en el día. El Top Five se cerró con una entrega especial de Popstars, el reality que busca formar una banda femenina de pop a 25 años del estreno del formato que lanzó a Bandana, que marcó 4.2 puntos, y Escape perfecto, con 3.8 puntos. De esta manera, Iván de Pineda logró ubicar tres de los cinco programas más vistos del día.
En tanto, Juana Viale no tuvo una buena medición con Almorzando con Juana, que a las 13:45 por El Trece apenas cosechó 2.6 puntos y no pudo ingresar al podio del canal. Al momento de grabar esa emisión, el viernes por la tarde, la conductora se acababa de enterar de que su abuela, Mirtha Legrand, había sido internada nuevamente en la clínica Mater Dei. Este lunes se difundió un nuevo parte médico que indica que «evoluciona favorablemente».
En los otros canales, los números fueron considerablemente más bajos. En Elnueve, el ciclo 70-20-hoy, creación de Chiche Gelblung fallecido el 9 de septiembre, lideró con 1.3 puntos. En América, GPS se impuso con 1.6 puntos. En la TV Pública, La Santa Misa marcó 0.8. En Net, Cine club 4 midió 1 punto con la película La venganza del jinete, y en Bravo los índices se mantuvieron cercanos al cero.
A nivel general, Telefe fue el canal más visto del domingo con un promedio de 3.9 puntos, contra 3.4 de El Trece. Elnueve empató con América en 0.9 puntos. Luego se ubicaron Net con 0.5, la Televisión Pública con 0.3 y Bravo con 0.0.
El contexto de esta temporada de Gran Hermano estuvo marcado por una menor atracción del público. Si bien el formato sigue siendo un pilar de la programación de Telefe, los números reflejan un desgaste. La decisión de extender la presencia de los ex participantes en pantalla, incluso después de la final, responde a una estrategia comercial para amortizar la inversión, pero no logró traducirse en un repunte significativo de audiencia.
Las implicancias de estos resultados son varias. Por un lado, evidencian un cambio en los hábitos de consumo televisivo, con una migración hacia plataformas digitales y una fragmentación de la audiencia. Por otro, plantean un desafío para los canales abiertos, que dependen cada vez más de formatos de bajo costo y repeticiones para sostener sus grillas. La irrupción de Popstars, un reality que busca repetir el éxito de Bandana, sugiere que la apuesta por estos formatos continuará, aunque con resultados dispares.
En el caso de Pasapalabra, el especial con las finalistas de Gran Hermano funcionó como un puente entre ambos realities, pero también expuso las limitaciones de estirar una marca más allá de su ciclo natural. La audiencia premió la propuesta con el primer puesto del día, pero la crítica implícita en el pobre desempeño de las participantes y el capricho de Caniggia deja en evidencia que el interés está más en el show mediático que en el juego en sí.
La situación de Mirtha Legrand, internada en la clínica Mater Dei, añade un componente de preocupación en el ambiente televisivo. Su evolución favorable, según el parte médico, descomprime parcialmente la inquietud, pero su ausencia en la pantalla se nota, sobre todo en la franja del mediodía, donde Almorzando con Juana no logra los números de antaño.
En definitiva, el domingo dejó un panorama claro: Telefe mantiene el liderazgo, pero con márgenes más ajustados. El final de Gran Hermano no significó el final de sus protagonistas, que seguirán siendo moneda de cambio en la industria mientras el público muestre algún interés. Los números, sin embargo, indican que ese interés ya no es el mismo. La televisión abierta argentina atraviesa un momento de transición, con audiencias dispersas y una oferta que busca adaptarse a los nuevos tiempos. La próxima temporada de Gran Hermano, si es que llega, deberá replantearse para recuperar la mística que alguna vez la convirtió en fenómeno.
Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.
