La Copa del Mundo de 2026, celebrada en Estados Unidos, Canadá y México, representó para Claudio «Chiqui» Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), una ventana de oportunidad para reconfigurar su imagen pública. A lo largo de los 39 días del torneo, Tapia implementó una estrategia de comunicación orientada a proyectar una figura de liderazgo, carisma y cercanía con los jugadores de la Selección Argentina, en un contexto donde las controversias judiciales y políticas amenazaban su estabilidad institucional.\n\nLa estrategia de Tapia se materializó en una presencia activa en redes sociales, particularmente en X (anteriormente Twitter) e Instagram. A través de videos y fotografías, el dirigente se exhibió en situaciones cotidianas junto a los futbolistas, como asados previos a los partidos, sesiones de parrilla, y momentos de camaradería. Incluso replicó memes populares, como la imitación del actor Guillermo Francella al decir «Beautiful morning, isn’t it?» en inglés, tras la victoria contra Inglaterra. Estas acciones buscaban humanizar su figura y contrarrestar la percepción de un líder distante.\n\nParalelamente, Tapia aprovechó el escenario geopolítico del Mundial para establecer contactos con altas esferas del gobierno estadounidense. Se le observó estrechando la mano del presidente Donald Trump y obsequiando una camiseta de la Selección Argentina al Secretario de Estado, Marco Rubio. Este movimiento fue interpretado por analistas políticos como un intento de ganar influencia en un país donde la AFA enfrenta investigaciones legales. La reunión contrastó con la cancelación mediática que sufrió Lionel Messi en marzo de 2026, cuando el aparato kirchnerista cuestionó su visita a la Casa Blanca.\n\nSin embargo, la comodidad de Tapia en el ámbito público contrasta con la tensión judicial que lo acecha. El 22 de julio de 2026, se viralizó una citación para comparecer ante el Gran Jurado del Distrito Sur de Florida, programada para el 30 de julio, fecha que coincide con el aniversario de la muerte de Julio Humberto Grondona. La AFA emitió un comunicado oficial desmintiendo la incautación de dispositivos móviles de Tapia y aclarando que la citación se dirige a un tercero. No obstante, fuentes judiciales consultadas por medios internacionales indican que la pesquisa está relacionada con presuntas irregularidades financieras y prácticas de corrupción en la gestión de derechos televisivos y contratos de patrocinio.\n\nEl incidente más revelador de la fragilidad de la estrategia de Tapia ocurrió durante una entrevista de Lionel Messi con TyC Sports, tras la victoria contra Inglaterra. Tapia se asomó a espaldas del capitán argentino y, junto a Luciano Nakis, dirigente de Deportivo Armenio y su delfín en las elecciones de Independiente, lanzó un chiste: «Mirá, Leo me está secando la nuca». Según averiguó Clarín, Messi se mostró incómodo con la situación, lejos de una sonrisa cómplice. Esta reacción evidencia las tensiones subyacentes entre el liderazgo de la AFA y los principales referentes del fútbol argentino.\n\nLa promesa que Tapia realizó en sus redes sociales, «El que promete cumple», ha sido objeto de especulaciones. Algunos analistas sugieren que estaba vinculada a un acuerdo para asegurar la presencia de la Selección en la final, aunque no hay evidencia concreta. Lo cierto es que Messi y otros futbolistas optaron por no viajar en el avión que regresó a Argentina, eligiendo vuelos privados para llegar a sus destinos. Messi pasó por Miami y luego tomó un vuelo a Fisherton para reunirse con su padre en Arroyo Seco, lo que refuerza la idea de que la relación entre el plantel y la dirigencia no es homogénea.\n\nLas implicancias de este caso trascienden la figura de Tapia. La AFA enfrenta un escrutinio internacional que podría afectar su capacidad para negociar contratos y mantener alianzas estratégicas. La investigación en Estados Unidos, sumada a la presión mediática y política, plantea un desafío institucional significativo. Si Tapia no logra desligarse de las acusaciones, podría enfrentar sanciones que comprometan la gobernanza del fútbol argentino.\n\nEn conclusión, la estrategia de relaciones públicas de Claudio Tapia durante el Mundial 2026 logró, temporalmente, desplazar el foco de atención hacia una imagen más carismática y conectada con los jugadores. Sin embargo, la citación judicial en el Distrito Sur de Florida persiste como un recordatorio de los problemas legales que subyacen a su gestión. La eficacia de su rehabilitación dependerá de su capacidad para demostrar su inocencia en los tribunales y, simultáneamente, restaurar la confianza de los actores clave del fútbol argentino, incluidos los propios futbolistas.
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