Espectáculos

Brenda Asnicar y Laura Esquivel: el reencuentro de Patito Feo en el Gran Rex y su nueva identidad artística

El imaginario popular las enfrentó durante años. Brenda Asnicar eran Antonella, la líder de Las Divinas. Laura Esquivel era Patito, la soñadora de Las Populares. Esa rivalidad nunca existió detrás de cámaras. Casi dos décadas después, ambas actrices se reencuentran sobre un escenario y definen su relación como la de «amigas del corazón».\n\nEl escenario elegido tiene un peso simbólico ineludible: el Teatro Gran Rex. Allí, en 2007, protagonizaron «La historia más linda en el Teatro» y realizaron 34 funciones frente a más de 100.000 espectadores. El 14 de octubre volverán a ese mismo espacio con «Amigas del Corazón World Tour», un espectáculo que ya recorrió Europa.\n\nEl show no busca repetir la fórmula de la serie. Toma aquel universo como punto de partida para narrar quiénes son hoy. Las referencias a Patito y Antonella existen, pero el foco está puesto en las dos mujeres artistas en las que se convirtieron. Esa decisión define el tono de todo el proyecto.\n\nDurante una jornada extensa de entrevistas, mientras el equipo ajusta vestuarios, maquillaje, micrófonos y luces, ambas actrices reciben a Clarín. Se mueven con naturalidad y dejan en evidencia una complicidad construida con los años. Se escuchan, se ríen, se completan las frases y se cuidan. La dinámica entre ellas contradice cualquier relato de enfrentamiento.\n\n-¿Por qué decidieron encarar este show ahora?\n\nLaura Esquivel explica: «Nosotras sabemos quiénes somos, sabemos la música que hacemos y lo que estamos produciendo fuera del proyecto del pasado, que es quizás lo que la gente más conoce. Se dio porque estamos trabajando con un equipo que respeta mucho nuestras visiones artísticas».\n\nBrenda Asnicar agrega: «El tiempo de Dios es perfecto. El universo sabe cuándo tiene que hacer las cosas. Creo que nuestro público hoy está mucho más receptivo a poder procesar lo que nuestro show tiene para expresar».\n\nLa pregunta sobre el pasado surge de manera inevitable. ¿Hubo un momento de enojo o de ganas de despegarse de aquello que les impedía hacer este show?\n\nAsnicar responde con claridad: «Creo que lo que nosotras más queríamos era esto que estamos haciendo. El proyecto por el que nos conoce muchísima gente, que hoy disfruta las canciones tan entrañables que interpretamos, estaba muy ligado a un determinado equipo de personas. Lo que nosotras queríamos era cambiarlo. Yo ya tengo 34 años y tenía ganas de encontrar un equipo distinto. Fueron muchos años de giras, trabajos, escenas y producciones. Y ahora nosotras decidimos armar nuestro equipo. Creo que nos hemos despegado».\n\nLa actriz profundiza: «La gente quiere tanto a ese proyecto que piensa que no hicimos nada más. Pero Lau hizo una película en Italia. Yo me fui a trabajar a Colombia, México y Miami. Hicimos un montón de cosas».\n\nEsquivel complementa la idea: «Queríamos ser nosotras arriba del escenario. Más allá del pasado y de lo que pueda haber vivido cada una desde lo individual. Estamos muy conectadas».\n\nEl fenómeno de Patito Feo trascendió fronteras. La serie, emitida originalmente entre 2007 y 2008, se convirtió en un éxito regional con audiencias masivas en América Latina y Europa. La gira teatral posterior consolidó ese impacto. Las cifras de aquella época siguen siendo referencia: 34 funciones en el Gran Rex y más de 100.000 espectadores solo en esa sede.\n\nEl reencuentro actual no se limita a la nostalgia. La producción del tour involucra una estructura profesional independiente de las grandes corporaciones que manejaron la marca original. Ambos proyectos artísticos conviven: el recuerdo de la serie sigue vigente en el público, pero la propuesta escénica se actualiza con la perspectiva adulta de sus protagonistas.\n\nLa decisión de presentarse en el Gran Rex refuerza la narrativa del regreso. Ese teatro representa el punto más alto de la exposición mediática que tuvieron en su juventud. Volver a ese mismo escenario implica resignificar una experiencia fundacional. El público que asistió en 2007 ahora puede asistir con otra mirada, y las actrices asumen ese rol con una nueva madurez profesional.\n\nEl análisis de las implicancias del show atraviesa varias dimensiones. En términos comerciales, la convocatoria confirma la vigencia de una marca que sigue generando interés a nivel internacional. En términos artísticos, marca una transición: las actrices pasan de ser intérpretes de un producto ajeno a ser productoras de su propia obra.\n\nLas trayectorias individuales de cada una respaldan esa autonomía. Laura Esquivel desarrolló proyectos en Italia, con una película en su haber. Brenda Asnicar expandió su carrera hacia Colombia, México y Miami. Esas experiencias construyeron un bagaje que ahora se integra al espectáculo.\n\nEl vínculo personal entre ambas actrices se convierte así en un componente central del proyecto. La narrativa de enemistad que circuló durante años se disuelve frente al relato que ellas mismas proponen. No hay conflicto pendiente ni deuda con el pasado. Hay una construcción presente que toma distancia de las etiquetas que el público les asignó.\n\nLa serie Patito Feo sigue siendo un punto de referencia inevitable en sus carreras. Pero tanto Asnicar como Esquivel delimitan claramente qué parte de ese universo les pertenece: las canciones, los personajes y la memoria afectiva del público. Lo que queda fuera son las estructuras de producción que las contuvieron en esa etapa.\n\nEl espectáculo «Amigas del Corazón World Tour» se presenta como una síntesis de ese recorrido. Por un lado, reconoce la nostalgia como motor de convocatoria. Por otro, la trasciende con una propuesta que actualiza los códigos del formato original. Las actrices ya no interpretan a Patito y Antonella en el sentido estricto; se apropian de esa herencia para construir algo propio.\n\nEl 14 de octubre en el Gran Rex marcará un hito en esa transición. La puesta en escena, las canciones y la interacción con el público serán los indicadores concretos de cómo se materializa este nuevo ciclo. Los datos de venta de entradas y la respuesta del público aportarán evidencia adicional sobre el alcance de esta propuesta.\n\nLos hechos son claros: Brenda Asnicar y Laura Esquivel vuelven al Gran Rex con un show que ya tiene éxito en Europa. La serie original quedó en el pasado, pero su legado se resignifica en un proyecto donde las protagonistas ejercen control creativo. La rivalidad entre Patito y Antonella fue un mito de la ficción; la relación entre Asnicar y Esquivel es una construcción real y vigente.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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