La convergencia entre el arte contemporáneo argentino y la infraestructura sanitaria de alta complejidad encuentra una nueva síntesis el próximo jueves 13 de agosto, cuando la Colección Amalita de Puerto Madero reciba la cuarta edición de la Subasta Solidaria de la Fundación Policía Federal Argentina. El evento, que desde su primera convocatoria ha articulado el circuito del arte local con las urgencias concretas del Hospital Churruca Visca, cambia este año su escenario tradicional para instalarse en el emblemático museo que el arquitecto uruguayo Rafael Viñoly concibió sobre los diques del barrio porteño.
La elección de la sede no es un dato meramente logístico. La Colección Amalita, que alberga desde 2008 la colección personal de Amalia Lacroze de Fortabat en un edificio inaugurado con una estructura de bóveda de cañón y paneles que regulan la luz natural, ofrece una panorámica excepcional sobre los docks del puerto. El atardecer del remate, con el Yacht Club Argentino y el puente de la Mujer de Santiago Calatrava iluminados al fondo, convierte la jornada en un acontecimiento que transciende el acto estrictamente subastatorio. Es precisamente este escenario el que la presidenta de la fundación, Amalia Amoedo, define como casi cinematográfico al confirmar el traslado del evento.
La Fundación Policía Federal Argentina, creada hace 38 años por Amalia Lacroze de Fortabat, abuela de la actual presidenta, junto a Carlos Bulgheroni, tiene como propósito central acompañar al Hospital Churruca Visca en la renovación de su equipamiento médico y la capacitación de sus profesionales. La vicepresidencia está a cargo de Nunzia Locatelli de Bulgheroni, quien junto a Amoedo mantiene vigente la tradición filantrópica iniciada por la emblemática mecenas que construyó uno de los acervos de arte más relevantes de Sudamérica. La continuidad generacional que representa este traspaso institucional no es un rasgo menor: implica que la labor iniciada por Fortabat, fallecida en 2012, y Bulgheroni, mantiene su vigencia operativa en el circuito cultural y sanitario del país.
El lote que se pondrá en subasta está compuesto por 40 obras de artistas de trayectoria consolidada y emergentes, con precios base que oscilan entre 800 y 12.000 dólares. La curaduría, a cargo de Laura Hakel, organizó las piezas en paneles móviles que permanecerán expuestos al público durante los días previos al remate, entre el 10 y el 12 de agosto, en horario de 12 a 20 horas. Entre los artistas incluidos figuran nombres consagrados de la historia del arte argentino como Juan Grela y Lido Iacopetti, pioneros de la abstracción; así como referentes contemporáneos de la talla de Marcelo Pombo —cuyo ‘Anuncio encarnado’ de 2021 ocupa un lugar destacado en el montaje—, Edgardo Giménez, Graciela Hasper, Nicola Costantino, Matías Duville —representante argentino en la actual Bienal de Venecia— y Eugenio Calvo.
La grilla incorpora además a Santiago Porter y Alberto Goldenstein en el terreno fotográfico, junto a artistas que han consolidado su carrera en décadas recientes, como Sofía Bohtlingk, autora de ‘Mamá Robot’, un gran acrílico que convive en la sala con ‘Subterránea’ de Julia Padilla, reconocida como Mejor Artista en la sección de galerías jóvenes de ARCOmadrid. La obra ‘¿Será la ternura nuestro don?’, de Cotelito, parte con base de 3.800 dólares, mientras que la acuarela ‘Vaso griego’ de Luis Frangella lo hace con 3.000 dólares, y el esgrafiado en barro ‘Muchacho del Paraná’ de Manuel Brandaza, exhibido en la Bienal de San Pablo, con 3.500 dólares.
El destino de los fondos responde a un esquema de prioridades definido a partir de las solicitudes explícitas del hospital. Según detalla Amoedo, la fundación fija metas concretas en función de los requerimientos que el propio Churruca plantea. El objetivo central de esta edición es la adquisición de un equipo de pletismografía destinado a la valoración de la función pulmonar, junto a una mesa para quirófano inteligente y otras compras de infraestructura. El complejo médico, ubicado en el barrio de Parque Patricios sobre la calle Uspallata, fue construido entre 1938 y 1942 con los aportes de Mercedes Churruca de Maglione, quien destinó su fortuna para levantar un hospital destinado a la Policía Federal. Este edificio, proyectado por los arquitectos Antonio y Carlos Vilar junto a Martín Noel, Manuel Escasany y el estudio de Pedro Fernández Saralegui, atiende a la comunidad policial de todo el país y es referencia nacional en el tratamiento de alta complejidad de heridos de bala.
La edición anterior de la subasta, realizada en 2025, permitió financiar un mamógrafo y equipamiento adicional, además de costear ocho capacitaciones en posgrados y diplomaturas profesionales para el personal del hospital. Este dato evidencia un modelo de gestión filantrópica que combina la adquisición de tecnología de punta con la formación de recursos humanos, un binomio que la presidenta de la fundación sintetiza al describir la ‘simetría virtuosa’ que duplica cada compra de arte en salud para los demás.
El contexto internacional amplifica esta edición. Este año es también significativo para la filántropa en otros planos: su colección personal cumple tres décadas en diciembre, mientras la Fundación Ama Amoedo expande su presencia más allá de la Casa Neptuna en José Ignacio, Uruguay, mediante una alianza con el coleccionista y filántropo Jorge M. Pérez para el desarrollo de residencias artísticas en El Espacio 23 de Miami, el espacio contemporáneo que el empresario fundó en el barrio de Allapattah sobre un galpón reciclado de 28.000 pies cuadrados. Los artistas Sebastián Vidal Mackinson y Jimena Croceri viajarán a esta sede en el marco de la cooperación bilateral de residencias.
La subasta, bajo el martillo de Nahuel Ortiz Vidal y con el apoyo logístico de Subastas Roldán, se realizará el jueves 13 de agosto a las 19:30 horas en la Colección Amalita, sita en Olga Cossettini 141, Puerto Madero. Tanto la exhibición como el remate requieren cita previa coordinada a través del correo electrónico institucional del museo. El evento contempla la participación por teléfono y con ofertas por sobre mediante el canal de Subastas Roldán, ampliando el alcance a coleccionistas que no puedan asistir de manera presencial.
La propuesta convierte el acto de compra artística en un mecanismo de transferencia directa hacia la salud pública de la comunidad policial, estableciendo un vínculo concreto entre el valor simbólico del arte y su capacidad de financiar infraestructura médica crítica. El legado de Amalia Lacroze de Fortabat, que supo consolidar una de las colecciones más significativas de la región, se reconfigura así en un modelo de mecenazgo que articula la preservación patrimonial con la cobertura de necesidades sanitarias estructurales del país.
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