Espectáculos

Lali Espósito, Dolores Fonzi y Mercedes Morán se enfrentan en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián 2026

El cine argentino vuelve a ser protagonista en uno de los festivales más prestigiosos de Europa. La 74ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, que se celebrará del 18 al 26 de septiembre de 2026, ha seleccionado dos producciones nacionales para competir en su Sección Oficial por la Concha de Oro. Las películas, ‘Glaxo’ y ‘Mis muertos tristes’, cuentan con actuaciones estelares de Lali Espósito, Dolores Fonzi y Mercedes Morán, y están basadas en obras de escritores argentinos contemporáneos.

‘Glaxo’ es la nueva película del reconocido director Benjamín Naishtat, quien ya ha cosechado importantes premios en San Sebastián. En 2018, su filme ‘Rojo’ ganó la Concha de Plata al mejor director y al mejor actor para Darío Grandinetti, además del premio a la mejor fotografía. Posteriormente, ‘Puan’ (2023) le valió el Premio a mejor guion, escrito junto a María Alché, y una Concha de Plata compartida a la mejor interpretación para Marcelo Subiotto. Ahora, Naishtat busca la máxima distinción del festival con ‘Glaxo’, una coproducción entre Argentina y Brasil.

La cinta está escrita por Naishtat a partir de la novela homónima de Hernán Ronsino, publicada en 2009 por la editorial Eterna Cadencia. El libro integra la llamada ‘trilogía pampeana’ del autor, completada por ‘La descomposición’ (2007) y ‘Lumbre’ (2013). La historia se sitúa en 1957 y narra cómo la llegada de un siniestro excomisario de policía y su seductora esposa a un tranquilo pueblo argentino fractura el vínculo entre cuatro jóvenes inseparables. La producción, protagonizada por Lali Espósito, Marcelo Subiotto y Esteban Bigliardi, se presenta como «una historia sobre el deseo y la venganza ambientada en una época en la que todo un país perdió la inocencia».

Antes de su estreno en San Sebastián, ‘Glaxo’ tendrá su premiere mundial en el Festival de Toronto, que se celebra del 10 al 20 de septiembre. Este movimiento estratégico busca generar expectación internacional antes de aterrizar en la competencia vasca. La trayectoria de Naishtat en otros festivales importantes incluye su debut ‘Historia del miedo’ (2014), que compitió en la sección Horizontes Latinos de Berlín, y ‘El movimiento’ (2015), presentado en la sección Cineasti del Presente de Locarno. En 2020, ganó el premio al mejor proyecto en el IX Foro de Coproducción Europa-América Latina por ‘Pobres Pibes’.

La otra película argentina seleccionada es ‘Mis muertos tristes’, una coproducción chileno-argentina dirigida por Pablo Larraín y protagonizada por Mercedes Morán y Dolores Fonzi. El filme es una adaptación para festivales de una miniserie de cuatro episodios de terror dramático, que ahora se presenta en formato de largometraje. La historia se basa en cuatro relatos de la escritora argentina Mariana Enriquez, alrededor de Ema, una mujer que puede ver y escuchar a los muertos.

Rodada en Buenos Aires (exteriores y locaciones) y en Santiago de Chile (interiores), la producción pertenece a Fábula de Chile, con participación de K&S de Argentina. El reparto se completa con Alejandra Flechner, Carlos Portaluppi, Germán de Silva, la actriz chilena Luz Jiménez y Carolina Sánchez Álvarez. La presencia de Morán y Fonzi, dos actrices con sólidas carreras en el cine y el teatro argentino, añade un plus de interés artístico a una propuesta que explora el terror sobrenatural desde una perspectiva local.

Ambas películas comparten el origen literario argentino como punto de partida. La novela de Ronsino y los cuentos de Enriquez, esta última reconocida internacionalmente por obras como ‘Las cosas que perdimos en el fuego’, ofrecen un sustrato narrativo de alta calidad que los directores han trasladado a la pantalla. La competencia en la Sección Oficial de San Sebastián es siempre reñida, y la presencia de dos títulos argentinos subraya la vitalidad y el prestigio de la cinematografía nacional en el circuito internacional.

Las implicancias de esta doble selección son múltiples. Para las actrices involucradas, representa una plataforma global de visibilidad en un momento clave de sus carreras. Para los directores, la posibilidad de alzarse con la Concha de Oro o la Plata consolida su reputación. Para la industria cinematográfica argentina, es una señal de que las coproducciones y las adaptaciones literarias siguen siendo caminos viables para acceder a los principales festivales del mundo. El Festival de San Sebastián, que este año celebra su 74ª edición, se convierte así en un escenario donde el talento argentino demuestra su capacidad para competir al más alto nivel.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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