Cultura

“Veo almas”: Noelia Pace, la médium que dice colaborar con el FBI y llena teatros en Argentina y el exterior

El anuncio irrumpe sin titubeos en el lobby de un hotel del barrio porteño de Retiro. “Estoy trabajando en un caso para el FBI”, afirma Noelia Pace, de 46 años, mientras despliega sobre la mesa los argumentos de una práctica que combina espiritualidad, tanatología y comunicación con el más allá. La declaración, lejos de pasar desapercibida, se inscribe en una trayectoria que comenzó en la infancia y que hoy la ha convertido en una figura capaz de llenar teatros en Argentina, Uruguay y otros países de la región. Su libro más reciente, ‘Sesión abierta’ (VR Editoras), ya alcanzó una segunda edición ampliada y funciona como manual de conexión espiritual y gestión del duelo. \n\nNoelia Pace relata que su primer contacto con lo que denomina “el plano espiritual” ocurrió a los seis años, cuando le dijo a su madre que veía a un señor en su habitación. Días después, su abuela Lucrecia le mostró fotografías familiares. La niña señaló a un marinero: era el hermano fallecido de su abuela, muerto antes de que ella naciera. “Empecé a responder preguntas íntimas sobre su vida y entendieron que era real”, explica Pace. La familia reaccionó llevándola a médicos, psiquiatras, psicólogos, neurólogos y curanderos. “Todo lo que te puedas imaginar para asegurarse de que no tuviera algún problema”, agrega. \n\nEl punto de inflexión llegó con una predicción lúgubre. Su padre, camionero, había salido a hacer un reparto. “De la nada grité: ‘A mi papá lo mataron’”, recuerda Pace. Horas después, él llegó con el parabrisas baleado. “Un Ford 350, no me lo olvido más en mi vida. Se salvó porque se tiró abajo del asiento. Fue la primera vez que pasé el límite de solo ver almas a predecir hechos”. La consulta final con el médico de la familia en Lanús selló el diagnóstico. Mientras el doctor revisaba su ficha clínica, Pace comenzó a darle un mensaje de su madre fallecida. “Él le hizo un gesto a mi mamá para que me dejara hablar. Cuando terminé, le dijo: ‘Si no la querés, me la quedo yo; esta chica tiene un don’”. Al salir del consultorio, caminando por la calle Madariaga, su madre le ordenó: “De esto ni una palabra”. \n\nLa exposición pública, sin embargo, no se detuvo. Pace canalizó su práctica a través de estudios formales: se formó como tanatóloga, terapeuta transpersonal, gemoterapeuta y tarotista, y actualmente cursa estudios en Psicología. Su programa radial ‘Medium Noche’, emitido por Vorterix Radio MDQ (104.5 FM) los viernes a la medianoche, le valió un premio Martín Fierro Federal en la categoría Servicios, galardón otorgado por APTRA en 2023. El reconocimiento la consolidó como una de las figuras más visibles del esoterismo mediático argentino. \n\nEl fenómeno Pace trasciende la radio. En sus presentaciones teatrales, que ella denomina “sesiones abiertas de mediumnidad”, congrega a cientos de espectadores que buscan establecer contacto con familiares fallecidos. En marzo de 2023 desembarcó por primera vez en Montevideo, Uruguay, y debió agregar tres funciones adicionales por la demanda de entradas. En el Teatro El Galpón de Montevideo, las localidades se agotaron con semanas de antelación. El patrón se repite en cada ciudad: la combinación de duelo no resuelto, búsqueda espiritual y expectativa pública actúa como un imán que llena salas. \n\nEl punto más sensible de su relato público es la afirmación de que colabora con el Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos en la resolución de casos criminales. “Estoy trabajando en un caso para el FBI. Lo que pedí es que estuviera presente la familia”, declaró a Clarín. La afirmación no es única en el mundo del espiritismo: en 2025, el agente retirado del FBI Robert Hilland publicó ‘Chasing Evil’ (‘Persiguiendo el mal’), libro donde revela que trabajó durante 25 años con el médium estadounidense John Edward en decenas de investigaciones. Hilland declaró a la revista People que mantuvo la colaboración en secreto por temor a que afectara su carrera profesional. El caso de Annie Le —una estudiante de Yale asesinada en 2009— es uno de los que Hilland y Edward afirman haber contribuido a resolver, con Edward proporcionando la ubicación del cuerpo desde Irlanda mediante videollamada. \n\nNo obstante, la relación entre médiums y fuerzas de seguridad es materia de controversia persistente. El manual ‘Psicología. Una introducción’, del psicólogo Scott Lilienfeld, advierte que las predicciones de estos “detectives psíquicos” suelen ser tan vagas —“Veo un cuerpo cerca del agua”, “Está cerca de una zona boscosa”— que resultan prácticamente imposibles de falsear. La literatura especializada en perfiles criminales, como la desarrollada por el propio FBI a través de su Unidad de Ciencias del Comportamiento en Quantico, Virginia, se basa en metodologías estadísticas y entrevistas estructuradas con criminales condenados, no en comunicaciones espirituales. Hasta la fecha, el FBI no ha emitido ningún comunicado oficial que confirme o desmienta la colaboración con Pace.\n\nEn el plano editorial, ‘Sesión abierta’ se presenta como una guía para atravesar el duelo. “Con ejercicios de respiración y meditación, aprenden a conectar con la energía del ser querido que ya no está y encuentran paz”, sostiene la autora. El libro incluye testimonios y casos de mediumnidad, y Pace insiste en que su objetivo no es reemplazar la atención psicológica sino complementarla: “Yo soy terapeuta transpersonal también. Entro en una sesión de mediumnidad y, si bien conecto, detrás veo todo lo que le está pasando a esa persona. Y siempre el consejo es ‘yo diría que veas a un psicólogo’ o que ‘otra vez hagas un chequeo médico’”. \n\nLas implicancias sociales del fenómeno Pace son múltiples. Por un lado, la demanda masiva de sus sesiones revela una necesidad social insatisfecha de contención frente a la muerte en una cultura donde el duelo sigue siendo un tabú. Por otro, la ausencia de regulación en el ámbito de las prácticas esotéricas y la dificultad para verificar afirmaciones como la colaboración con el FBI plantean interrogantes sobre los límites entre la fe, la terapia y el espectáculo. En Argentina, la figura del médium no está reconocida legalmente como profesión sanitaria, y la tanatología carece de un marco regulatorio unificado a nivel nacional. \n\nLa trayectoria de Noelia Pace, que pasó de ser una niña que veía “como en la tele” imágenes de fallecidos a llenar teatros y ganar premios radiales, sintetiza las tensiones de un fenómeno global: la búsqueda de respuestas más allá de los límites de la ciencia encuentra en figuras como ella un canal de comunicación masiva. La médium de Lanús que dice ver almas y trabajar con el FBI ha construido un imperio editorial y escénico sobre la promesa de que la muerte no es el final, sino una transición. Mientras tanto, el debate entre fe y escepticismo sigue abierto, y las pruebas —como los cuerpos que dice ayudar a encontrar— permanecen, en el mejor de los casos, en un terreno que ni la ciencia ni la religión han logrado cartografiar por completo.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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