Septiembre de 2026 comienza con movimientos en la pantalla argentina. Mientras las plataformas de streaming renuevan sus catálogos mensualmente para retener suscriptores, los canales de aire también ajustan sus grillas, aunque con menos recursos y casi ninguna ficción. En este contexto, El Trece prepara un estreno que buscará levantar sus noches de domingo: un programa conducido por Roberto Moldavsky y Tomás «Toto» Kirzner, hijo mayor del productor y actor Adrián Suar.
La señal, que de lunes a viernes tiene a la dupla de Guido Kaczka y Mario Pergolini, los sábados a las «mesazas» de Mirtha Legrand, aún no confirmó oficialmente el nombre del ciclo ni su fecha de lanzamiento. Sin embargo, fuentes internas señalan que el proyecto, titulado provisionalmente «Todo sigue igual», apunta a ocupar la franja dominical. La falta de promoción oficial en pantalla no ha impedido que la noticia circule en los pasillos de la industria, donde se menciona una dupla cuanto menos curiosa.
Moldavsky, nacido el 12 de septiembre de 1962, está próximo a cumplir 64 años. Kirzner, por su parte, tiene 28. La diferencia etaria de 36 años se presenta como un eje central de la propuesta. El lema del ciclo, según reza una suerte de aclaración del título, es «Dos generaciones, una misma vereda». La intención es que ambos conductores analicen los mismos hechos desde perspectivas diferentes, sin caer en la confrontación.
El origen del vínculo entre ambos no es casual. Toto Kirzner trabajó durante tres años junto a Eial Moldavsky, hijo de Roberto, en el ciclo matutino «Sería increíble» de Olga, que se emite de 8 a 10. Eial dejó el programa el año pasado, pero el tiempo compartido generó un buen vínculo entre los Kirzner y la familia Moldavsky. Roberto, incluso, participó de varias situaciones con ellos, tanto al aire como en la vida personal. Esa cercanía previa habría facilitado la construcción de una química sólida durante los ensayos, basada en el humor y la improvisación.
La estructura del programa, todavía en definición, se inscribiría en el marco del late night show. Según pudo averiguar este medio, el ciclo semanal «recorrerá los hechos más importantes de la semana combinando el análisis de noticias de agenda, archivos de televisión, redes y sobre todo dinámicas de humor y comedia que nos permiten procesar el absurdo cotidiano que vivimos los argentinos».
El formato prevé una conducción compartida, con la presencia de invitados famosos, especialistas en diferentes temas, figuras que aporten desde el humor y una banda en vivo que genere un clima de fiesta y kermés. Además, habrá al menos un monólogo de Roberto Moldavsky, repasando los sucesos de la semana. La idea, según las fuentes, es que los conductores confronten sus visiones, pero lejos del espíritu belicoso. «Todo lo contrario: estarán parados en la misma vereda, la del diálogo, que quizás les deje comprobar que, a pesar de ser de generaciones distintas, puedan tener más puntos en común que lo que los prejuicios imaginan», explicaron.
La apuesta de El Trece se da en un escenario complejo para la televisión abierta argentina. La caída de la inversión publicitaria, la migración de audiencias hacia plataformas digitales y la escasez de producción de ficción local son tendencias que vienen marcando la agenda de los canales. En ese contexto, los programas de panel y entretenimiento se han convertido en la opción más viable para mantener los niveles de audiencia sin incurrir en los altos costos de una tira diaria o una serie de época.
El segmento de los domingos por la noche fue históricamente difícil de consolidar. La competencia es fuerte, con propuestas de otros canales que van desde el cine hasta los shows de entretenimiento. La llegada de Moldavsky, un humorista con reconocida trayectoria en teatro y televisión, y Kirzner, un joven que viene ganando espacio en el mundo digital y en ciclos de streaming, podría ofrecer una combinación atractiva para una audiencia heterogénea.
Desde el punto de vista económico, la elección de figuras con convocatoria propia es una estrategia para minimizar riesgos. Moldavsky tiene un público consolidado, especialmente por sus espectáculos unipersonales y sus participaciones en televisión. Kirzner, por su parte, arrastra una base de seguidores jóvenes que lo conocen por sus redes sociales y por su trabajo en Olga. La sinergia entre ambos perfiles podría generar un cruce interesante: los más grandes se acercarían por el humorista, los más jóvenes por el hijo de Suar.
La decisión de El Trece de apostar por un programa de actualidad con tono de comedia no es novedosa. Sin embargo, la particularidad aquí es la apelación explícita al diálogo intergeneracional. En un momento de polarización creciente, tanto en la política como en la sociedad, la propuesta de «pararse en la misma vereda» busca diferenciarse de los talk shows tradicionales, que suelen explotar el conflicto para generar rating.
El desafío para los conductores será sostener la dinámica semana a semana. La actualidad argentina es cambiante y, a menudo, abrumadora. Procesar el «absurdo cotidiano» con humor requiere de un equilibrio fino entre la crítica y la liviandad. Moldavsky tiene experiencia en este tipo de formatos; Kirzner, no tanto. La producción del ciclo deberá acompañar el proceso para que la dupla funcione sin fisuras.
Por ahora, no hay fecha oficial de estreno. El canal no ha salido a promocionar el ciclo, lo que sugiere que los detalles finales aún se están definiendo. Lo que sí está claro es que la grilla de El Trece busca renovarse para el último trimestre del año, y los domingos son una de las prioridades. La apuesta por Moldavsky y Kirzner representa una tentativa de combinar experiencia y juventud, humor y análisis, en un formato que aspira a ser ágil y entretenido.
La noticia ya circula en los medios especializados y las redes sociales, donde las reacciones son mixtas. Algunos ven con buenos ojos la dupla, otros se preguntan cómo funcionará una pareja tan disímil. Lo cierto es que, en la televisión abierta, las fórmulas probadas son las que suelen sobrevivir. Y esta, al menos en el papel, tiene elementos para generar interés: dos figuras carismáticas, un contexto social que invita al humor, y un canal que necesita recuperar audiencia en un día crítico.
El tiempo dirá si «Todo sigue igual» se convierte en un éxito o en un intento fallido. Por ahora, el público deberá esperar la confirmación oficial del canal y la promoción en pantalla para ver a esta dupla en acción. La pantalla chica argentina se prepara para un septiembre con novedades.
Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.
