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Paredes desestima teorías de favoritismo arbitral hacia Argentina y Messi en la antesala de la semifinal ante Inglaterra

En la madrugada del domingo, tras el agónico triunfo de Argentina sobre Suiza en los cuartos de final del Mundial 2026, el mediocampista Leandro Paredes atendió a la prensa en la zona mixta del estadio de Kansas City. El futbolista de Boca Juniors, pieza clave en el esquema táctico de la Scaloneta, abordó con mesura institucional los diversos frentes abiertos tras el encuentro: la controversia arbitral que definió el partido, las críticas del cuerpo técnico suizo y la creciente narrativa mediática que sugiere un favoritismo sistemático hacia Argentina y Lionel Messi. «Nosotros no le damos bola a lo que se dice. Se va a hablar siempre porque lamentablemente es parte de esto. Lo que hacemos nosotros es tratar de responder en la cancha», sentenció Paredes a Clarín, zanjando cualquier especulación sobre una supuesta influencia externa en el desarrollo del torneo.El partido, correspondiente a la instancia decisiva del certamen, quedó marcado por una jugada controversial ocurrida en el segundo tiempo. El delantero suizo Breel Embolo fue expulsado tras una revisión del VAR por «Mistaken Identity» (error de identidad), una aplicación de la normativa que generó un profundo malestar en el banco rival. El entrenador Murat Yakin manifestó su disconformidad con vehemencia: «Estábamos dominando pero esa tarjeta nos castigó. Es muy doloroso que nos hayan eliminado de esa manera; creo que no lo merecíamos. El hecho de que el árbitro tomara esa decisión errónea e interfiriera es algo que no se entiende. Era una situación inocente, no era dañina. Había que dejar que el balón siguiera rodando». En la misma línea, el capitán Granit Xhaka expresó la decepción del vestuario helvético: «Creo que la tarjeta cambió nuestro partido. Esta decisión fue difícil de aceptar porque el vestuario estaba muy silencioso, decepcionado».Frente a estos reclamos, Paredes ofreció una postura técnica y desprovista de toda subjetividad. «No veo dónde está la polémica. Las reglas son claras. El jugador rival simuló, yo no lo toqué. La decisión estuvo bien tomada», argumentó el mediocampista, quien fue el futbolista argentino con mayor cantidad de pases completados en el encuentro, acumulando 119 entregas precisas. Su desempeño estadístico lo posicionó nuevamente como el eje de la circulación del balón, liberando ofensivamente a Enzo Fernández y Alexis Mac Allister, quienes han asumido mayores responsabilidades en la generación de juego. «Yo trato de dar el máximo para ayudar al compañero. Estamos jugando un Mundial y a veces toca sufrir. Pero dimos la cara otra vez. No podemos esperar que Leo siempre sea el que nos salve; tenemos compañeros que también están a la altura y por suerte aparecen», analizó Paredes, destacando la distribución de responsabilidades dentro del plantel.Con el horizonte puesto en la semifinal, el partido contra Inglaterra se presenta como uno de los cruces de mayor tensión histórica y riesgo competitivo del certamen. La sede será Atlanta, ciudad que se prevé será testigo de una masiva concurrencia tanto de aficionados argentinos como ingleses. Los cruces previos, con el recordado encuentro en el Estadio Azteca de 1986 como hito ineludible, resurgirán en el imaginario colectivo. Desde el entorno europeo, es previsible que se reinstale la teoría de una conspiración favorable a la Scaloneta y a la figura de Lionel Messi, un argumento que Paredes desestimó de plano. «La verdad nunca pensamos en lo que nos puede tocar. Vamos partido a partido. Sabemos lo que significa Inglaterra para nuestro país pero es un partido de fútbol. No habrá favoritos porque en este Mundial todo está muy parejo. Lo prepararemos de la mejor manera», afirmó el ex River Plate.El mediocampista, quien aclaró que su salida en los minutos finales del encuentro ante Suiza se debió a un calambre y no a una lesión de gravedad, subrayó la madurez táctica del grupo para afrontar las exigencias del torneo. «Sabemos que todos los partidos van a ser así porque los rivales también juegan y hacen sus planteos», concluyó, dejando en claro que la planificación del cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni se mantiene inmutable ante el ruido externo. La selección argentina avanzó a la penúltima instancia con un rendimiento colectivo que, si bien no exento de altibajos, ha demostrado capacidad de adaptación frente a escenarios adversos. La semifinal del próximo miércoles se perfila como un examen integral de las capacidades tácticas, físicas y emocionales de un equipo que, según su propia narrativa, construye su destino sobre la base de la ejecución dentro del campo de juego, sin conceder atención a los discursos que intenten deslegitimar su camino.

Este artículo fue generado o asistido por inteligencia artificial dentro de un proyecto experimental de automatización de contenidos.

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